Que a la Federación Española de Fútbol le importa un pimiento la Copa de S.M. el Rey es algo indisimulable. En diciembre quedan 3 miércoles libres para poder celebrar el partido de vuelta entre Racing y Málaga; ambos clubes han acordado que el 5 de diciembre es una fecha idónea, pero la FEF no opina igual, y contra toda lógica y con el mazo dando, impone que se juegue el partido de vuelta el 2 de Enero.
Inteligente fecha, sin duda. ¿Por qué la FEF se obstina en despreciar y ningunear una preciosa competición, que lleva tan regio título? Los clubes, que apoyan mayoritariamente a Villar y su séquito, tienen en sus manos cambiar este estado de cosas y hacer valer sus derechos, como sociedades anónimas y como representantes de su afición, y tener la dignidad suficiente para decirle al mismo Villar: “¿Pero por qué no te marchas?”.