No pudo ser, ni el espíritu de Corocotta, ni el de Hoznayo, ni el del 11-F; no pudimos levantar una eliminatoria que, primero los errores del árbitro y, segundo, el pésimo partido del Racing, dejó poco menos que vista para sentencia.
Muchos pensamos que era posible y era un objetivo alcanzable, porque el Atl. de Madrid es imprevisible, pero al final, aunque fue posible conseguirlo, al menos hubo esa esperanza durante 8 minutos, tantos como tardó el equipo colchonero en empatarnos, no se pudo consumar una noche mágica.
El equipo demostró vergüenza torera y actitud, más allá de que el partido quedara liquidado en 8 minutos, y persiguió, al menos, una victoria que brindar a una fiel y magnífica afición que no dio la espalda a su equipo en la segunda cita semifinalista en 3 años.
Grande Racing y magnífica afición. Pero ahora toca centrarse en la Liga, en intentar alcanzar el objetivo primario que, un equipo como el Racing, debe fijarse: lograr la permanencia cuanto antes; y si luego hay lugar al sueño de intentar el sexto puesto, que lo intenten.
Creo que es de justicia agradecer el esfuerzo que el equipo ha hecho por llegar hasta las semifinales y, a la vez, mantener al equipo en un puesto digno y sin mayores preocupaciones en la clasificación liguera. Gran mérito del equipo y de Miguel Angel Portugal.
Como comentaba, ahora lo importante es volcarse en la Liga, sin las apreturas de jugar miércoles-domingo-jueves. Los jugadores podrán recuperar un ritmo normal de entrenamientos y focalizar sus esfuerzos en el campeonato liguero.
También nos toca a los aficionados cambiar el chip y no dejar ahora al equipo de lado, pensando que el sueño sólo era la Copa; también podemos soñar en la Liga, y quien sabe si, al final, el esfuerzo tiene recompensa; Europa no está tan lejos, el descenso tampoco, pero hay que ser positivos y mirar hacia arriba, hay equipo para ello y estamos a punto de recuperar a unos cuantos jugadores, que darán más opciones y competitividad al equipo (Toño, Edu Bedia, Iván Bolado, Arana...).
Gracias Racing, por hacernos vivir estas realidades, la Copa sigue siendo un gran sueño para el Racinguismo. La próxima temporada lo volveremos a intentar.